martes, 4 de agosto de 2009

Siuanhevuc (Introducción)

Si pudieras retroceder en el tiempo… ¿Adónde irías?
¿Repararías ese error que te costó un amigo?..., ¿recobrarías de tus seres queridos el sentido?..., ¿repondrías tu despedazada familia?, o simplemente… ¿evitarías haber nacido?
Hace algunos años, yo hubiera hecho lo último. Pero ahora… ahora…


Mi nombre es Samuel. Hasta ahora cuento con 15 años de edad, habiendo nacido un 15 de Abril… aciago día para mí.
Como casi todo chico de mi edad, tengo una familia… “convencional”: Mi madre, medio neurótica; mi padre, que se acuesta con otra; y mi pequeña hermana, Aralia, de 10 años.
Si bien debiera ser más fuerte que todo esto, siendo el único consciente del secreto, me lastima… Me está volviendo loco. Todos tenemos derecho a contar con alguien.
Hace 3 años confesé todo a mi madre. Mi padre me había amenazado, mas no podía soportar que la engañara… pero no me creyó; lo llamó estúpidamente “imaginación”. Más tarde, el mismo día, sufrí “las consecuencias de mis actos”, cortesía de mi padre, naturalmente.
Así, cada ocasión en que traté de quitar el velo de los ojos de mi madre, caro lo pagué; pero no obtenía nada. Nunca obtuve nada… más que golpes.
Me volví introvertido… muy introvertido. Casi dejé de hablar: con mi madre…, también con mi padre (por razones obvias). A mi hermana seguía y seguiría uniéndome un irrompible lazo de protección y afecto, pero… Los efectos… Todo ello influyó en mí de tal manera que…, al transcurrir los años… simplemente ya no era yo.

Samuel C.

1 comentario: