sábado, 15 de agosto de 2009

Fue un trabajo difícil…, sumamente difícil… Pero lo hizo. Sacó los restos de la casa y, ya lejos, los arrojó en un basurero. Cuando volvía a casa, empezó a llover… Se sentía tan descompuesto…
Estaba impactado, mojado y… frío. La sangre y el vómito en la alfombra sólo empeoraban la situación, y su estado. Lo limpió y, finalmente, como por impulso, se miró al espejo. Recién entonces empezaba a asumir lo ocurrido, TODO lo ocurrido… Y ya no pudo mirarse la cara siquiera.
Transcurrida una hora aproximadamente, se acerca a su madre, aún en el mismo lugar, y la sacude un poco.
-Madre…
-¿Hmm…?

-Te dormiste en el sofá… Ve a la cama.

-¿Y tu padre?- Sam titubea muy poco, y dice

-…¿No lo viste salir? Se fue hace una media hora. Dijo que necesitaba pensar, y caminar…

-Oh, está bien…

“…Mentiroso, mentiroso…”

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