Al día siguiente, Sam se arreglaba la corbata frente al espejo y se colocaba el saco encima. Estaba claro que no iría a la escuela. Debía estar allí; tenía que.Y, una vez allá, la gente comenzó a llegar… Él no pudo entrar.
No podía dejar de pensar en todas las posibilidades, todas las puertas abiertas o medio cerradas frente a él: Podía librarse de ella para siempre, ¡podía enviarla a prisión! Pero sería tan injusto… Aunque también ella había sido injusta al meterse con su familia, ¡al arruinarle la vida!... ¿Qué debía hacer?
Finalmente se decidió a entrar en el preciso momento en que se anunciaba el veredicto…, y la condena.
-Se le declara culpable, y deberá pasar 15 años en prisión- dijo el Juez, al tiempo que golpeaba el mesón con su mazo.
¿Debía acaso sacarla de allí? ¿Salvarla de ser inculpada por algo que NO hizo? ¡De todos modos cometió un crimen!, pero…
-¡ALTO!- Gritó. Fue entonces cuando todas las miradas voltearon hacia la figura en la entrada. Se dio cuenta de que era un momento crucial… y temblaba-. Ella… ella no lo hizo- Tanto su madre como la amante del muerto quedaron atónitas, y lo miraban atentamente-… Yo lo maté. ¡Yo maté a mi padre!
-¿Qué?- exclamó Aralia, mientras su madre pensaba en voz alta
-¡Yo estaba en lo cierto!
Un par de oficiales se acercaron a Samuel y, cogiéndolo de los hombros y brazos, sacaron unas esposas.
-Vendrás con nosotros.
Aralia zarandeaba a su mamá, gritándole que no dejara que se lo llevaran, pero ella seguía sumergida, perdida en sus pensamientos, sin poder dejar de repetir, “…Tenía razón”.
A partir de ese momento, todo lo que aún quedaba en pie, caería… Todo lo que conocía cambiaría. La tortura…, la pesadilla comenzaría. Y lanzando una dolorosa mirada al vacío, se dejó llevar a lo que creía merecía.

me gusta lo de mezclar literatura con ilustración , pero de todas formas es mas potente el blog donde escribes sobre ti , que este , por abrumadamente autoreferente que sea el otro, aun así es mucho mas rico.
ResponderEliminarsaludos!
pd: estoy obsesionada con vos , siempre regreso a leerte